La Escuela del Pensamiento Materno
Cuerpo, símbolo y cuidado como fuentes de conocimiento.
Formaciones y experiencias
La pregunta por lo materno
Somos la Escuela de Pensamiento Materno, una escuela que ha tenido un proceso de maduración a lo largo de más de dos lustros y que debe su gratitud a todas las personas que han habitado los distintos espacios que hemos generado para sostener una pregunta fundamental: la pregunta por lo materno, entendiendo con ello una forma de conocimiento encarnado, una inteligencia relacional que precede la noción de sujeto.
Esta escuela se comprende desde dos esferas.
I.
Colectivo Maternarser
La primera es la consolidación del espacio colectivo de doulas, parteras y aprendices de partería de Maternarser, que se ha sostenido en el tiempo acompañando a mujeres, hombres, bebés y placentas, y que, a través de sus servicios, ha llevado a cabo un proceso de difusión pedagógica sobre las experiencias del cuidado en las maternidades y paternidades, no solo como un acto íntimo o de derechos, sino como un acto comunitario y político. Este trabajo continúa a través del colectivo Maternarser: https://maternarser.com/
II.
Formaciones
La segunda esfera inició en el año 2016 con la formación de doulas de gestación, parto y posparto. A lo largo de estos años consecutivos de formación, hemos aprendido sobre el cuidado no solo de las mujeres y sus familias, sino del cuidado como un acto de resilencia y resistencia que busca recuperar una forma de conocer y habitar el mundo.
«Madre no es mujer: madre es la memoria de la vida cuidándose a sí misma.»
Colectivo Maternarser

Juliana Rodríguez
Madre, Antropóloga, Doula

María Fernanda Galindo
Madre, Doula, Antropóloga

Luisa Fernanda Puerto
Madre, Doula, Trabajadora Social

Diana Paola Jiménez
Doula, Trabajadora Social

Nika Ramírez
Madre, Partera, Doula, Educadora Artística y Gestora Cultural

Diana Patricia Camayo
Madre, Doula, Pedagoga Infantil, Especialista en Desarrollo Humano

Deysi Ríos
Madre, Doula, Consultora en Salud Femenina, Socióloga

Laura Correa
Madre, Doula, aprendiz de partera

Maribel Salazar Giraldo
Cofundadora de la Corporación Maternarser
Mamá de Iris, profesora, investigadora y terapeuta. Soy Consultora en Salud Femenina y Doula de la Escuela MaternarSer y Terapeuta Corporal del Despertar del Cuerpo. Me formé, además, como comunicadora social periodista en la Universidad de Antioquia y Magíster en Estudios Culturales de la Universidad Nacional. Mis días transcurren entre la investigación en los cuerpos y los espacios de formación en temas de salud femenina e interculturalidad.
Cómo se aprende aquí
Tejer la placenta
Otra de las piezas que fue tomando lugar en lo que hoy llamamos Escuela de Pensamiento Materno está relacionada con la invitación a tejer y sembrar la placenta como un acto de restitución simbólica, individual y colectiva de una parte de nosotros que ha sido usurpada: la placenta. En el año 2020, cerca de 50 personas de distintos territorios nos dedicamos a tejer la placenta y sembrarla. A partir de ese hito en nuestra historia formativa, no hemos dejado de convocar anualmente a otras personas para continuar este gesto. Los resultados de estas experiencias han ido conformando un acervo de conocimiento sobre las memorias que la placenta trae para la historia personal y colectiva.
Consultora en Salud Femenina
La formación de Consultora en Salud Femenina fue un paso fundamental en la estructuración de la metodología de la escuela. Gracias a esta experiencia formativa, pudimos reconocer los dispositivos pedagógicos con los que contamos y nombrar una forma de mirar y de cuidar muy específica, íntimamente relacionada con lo que hoy denominamos Pensamiento Materno. La ruta de consciencia y los círculos de erótica del conocimiento dieron forma a una propuesta metodológica que sigue reconfigurándose, desde donde nombramos una epistemología del cuidado y una ruta histórica de nuestros cuerpos. No como terapia en el sentido habitual de transformación personal, sino como conocimiento. La historia de vida se reconoce aquí como un conocimiento colectivo, desde donde es posible comprender la manera en que la cultura nos atraviesa y nos configura.
La historia de vida se reconoce aquí como un conocimiento colectivo.
Camino de las Lunas
Después llegó el Camino de las Lunas: un trabajo comprometido de investigación sobre el conocimiento encarnado a través del cuerpo femenino. Allí hemos ido en búsqueda de lo que el cuerpo dice más allá de las narrativas que han nombrado lo femenino. Hemos querido, en colectivo, hablar desde el cuerpo y la experiencia: la sangre menstrual, los ritos maternos y el acto de cuidar en relación con los ciclos.



Las trece lunas
Este trabajo es cíclico. Transitamos desde la luna nueva a lo largo de trece lunas, pasando por la luna llena y la luna menguante, para culminar en la luna creciente y reiniciar el ciclo, en un proceso que toma cerca de cuatro años. De allí ha emergido una investigación viva en la que anclamos la salud de las personas en el cuerpo, el símbolo y la memoria del territorio.
El libro Madre, Camino al origen de autoría de Alejandra Montes es el primer texto publicado que materializa la intención de sistematizar la investigación de la Escuela de Pensamiento Materno.
Anclamos la salud de las personas en el cuerpo, el símbolo y la memoria del territorio.
Hasta aquí, la escuela podría leerse como la suma de sus procesos. Sin embargo, no funciona de esa manera.
La Escuela de Pensamiento Materno no está organizada como una ruta única ni lineal. No todas las personas que entran en la escuela necesitan transitar por todas sus formaciones, ni existe un recorrido obligatorio que deba cumplirse.
Cada uno de los espacios —la formación de doulas, la siembra de la placenta, la consultoría en salud femenina, el Camino de las Lunas o la formación de parteras-cuidadoras— es una puerta de entrada. Son formas distintas de aproximarse a un mismo núcleo. El acceso a cualquiera de estas experiencias conecta al aprendiz con lo fundamental del Pensamiento Materno: recordar qué es el cuidado y reconocer su origen corporal y territorial.
Por eso, la escuela no se recorre como un programa. Se habita como un campo. Un campo de aprendizaje vivo en el que cada experiencia, sin importar por dónde se entre, conduce hacia una misma comprensión: el cuidado como forma de conocimiento.
En el segundo semestre del 2026 damos inicio a la primera formación de Parteras-Cuidadoras, que sostendrá el proceso formativo de la escuela durante los siguientes cuatro años.
Cuerpo, símbolo y cuidado como fuentes de conocimiento

Memorias de la Placenta
Hacia la restitución simbólica de nuestras placentas, esa acompañante que nos recuerda que no llegamos solos al mundo sino gracias a la trama que nos teje.

La Voz del Útero
Esta metodología desciende al origen físico de la energía sexual —nuestros huesos, la pelvis, el útero— y despeja el canal para que pueda emerger y cantar nuestra propia verdad.

El Camino con las Lunas
Un proceso colectivo de acompañamiento a los ciclos femeninos a través de encuentros rituales vinculados con las fases de la luna
En todas estas experiencias se cultiva una misma orientación: encarnar el Pensamiento Materno para hacer del mundo un lugar donde pueda volver a sostenerse la vida en común. Porque cuando el cuerpo recuerda su vínculo con el territorio, el cuidado deja de ser una función aislada y vuelve a ser lo que siempre fue: una práctica colectiva que sostiene la vida.
